El mejor consejo de moda de todos los tiempos (y cómo utilizarlo en la vida real)

Real Simple reunió a un panel de expertos —los mejores diseñadores, asesores de imagen y profesionales en ventas— para desmitificar el acto (¿o arte?) de vestir de una vez por todas.

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“Balancea las proporciones.”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Obviamente, quieres demostrar que estás orgullosa de tus brazos tonificados o de tu cintura de avispa. El problema viene con las partes de tu cuerpo que no te gustan tanto. ¿Una táctica? Añade volumen al otro lado de la balanza. Por ejemplo, ponte unos pantalones de pierna ancha para contrarrestar una parte superior más pesada que está vistiendo algo ajustado. “El objetivo es balancearte”, explica la diseñadora Nicole Miller. “Así que evita algo que esté muy holgado o te verás más grande de lo que eres”. Otra idea: la distracción. Si tu cuerpo tiene forma de pera, emplea unos pantalones negros que fácilmente pueden olvidarse, y atrae la atención a la parte superior de tu cuerpo con una bufanda más escandalosa, tal como dice Louise Roe, la autora del libro de consejos de imagen Front Roe.

 

 “Viste las tendencias de una manera acorde a tu edad.”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Las probabilidades se inclinan hacia que haya versiones adultas para un estilo de moda. Veamos, como ejemplo, los crop tops: para evitar mostrar piel, combina una blusa al ombligo con una falda de talle alto, o bien usa un top más largo debajo del crop top. “Te dará un look similar”, promete la diseñadora Rebecca Minkoff. El punto medular es que “No te gustaría que pareciera que estás incómoda con tu edad y que por eso intentas parecer más joven”, apunta Lilliana Vazquez, experta en imagen y editora de TheLVGuide.com.

 

“El brassiere adecuado te hará ver más delgada.”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: “El sitio de tu pecho en el que se sitúen tus senos hace la diferencia en cómo se te ve la ropa”, dice Vazquez. En otras palabras, si estás usando un bra que te quede bien, no habrá flacidez ni abultamiento, lo cual significa que tu silueta se verá estilizada desde cualquier ángulo. El punto donde deben situarse los senos es entre los codos y los hombros. Sabrás que lo lograste cuando “el panel central del bra se quede plano, que las copas no se arrugen ni haya espacios, y que el bra no se te suba o haga que tu pecho luzca como si tuviera bultos”, remata Kristen Supulski, la directora de mercadotecnia de lencería para Vanity Fair Brands . “Si puedes apretar la banda con dos dedos y sigue sintiéndose cómodo, esa es la medida perfecta.”

 

 “No combines demasiado”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Esfuérzate por vestir colores que se realcen entre sí en lugar de “combinarlos” de una manera tradicional. Un truco fácil, dice Minkoff, es “ver una rueda de color simple. Los colores que se oponen en la rueda, se complementan.” (Piensa en mancuernas que no sean obvias, sino busca unas más elaboradas, como naranja y azul marino o morado y amarillo azafrán). Diversificar tus accesorios, tanto en cuestiones de color como de texturas, es otro acierto. (Un trío amado por Betty Halbreich, compradora personal en Bergdorf Goodman en Nueva York y autora de las memorias de estilo I’ll Drink to That: “Un vestido negro, zapatos azul marino y una bolsa de mano color borgoña”) Y bajo ninguna circunstancia debes usar un conjunto de joyería. Como bien dice Vazquez, “Cualquier cosa que se vendió como un coordinado se ve muy anticuado.”

 

“Sé selectiva al momento de enseñar piel”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: “No le des a la gente muchas cosas que ver al mismo tiempo,” afirma Halbreich. “Si estás usando un vestido escotado, enfócate precisamente en el escote. No necesitas enseñar brazos y piernas también.” El concepto aplica en las prendas entalladas: Un vestido que se ajuste perfectamente a tu figura se verá mucho mejor con un escote y dobladillo sensatos, mientras que una falda que esté varios centímetros arriba de la rodilla no causará escándalo si está acampanada y no ceñida.

 

“Invierte tanto como puedas en tela”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Primero, una aclaración: No hay necesidad de endeudarte comprando básicos —playeras, camisas o pantalones de mezclilla—, en los que existen muchas opciones de calidad a precios bajos. En cambio, si puedes, derrocha en los artículos en los cuales las versiones más baratas no son exactamente gangas: aun por el casimir menos costoso vas a pagar 100 dólares, pero la prenda va a estirarse muy rápido, y terminarás pagando otros 100 dólares para sustituirla, en lugar de haber pagado un poco más solamente una vez. “Cuando compras clásicos, como un blazer negro increíble, es importante invertir en las mejores telas —digamos, lana— que va a durar y a conservarse bien conforme pase el tiempo”, asegura Minkoff.  Intenta calcular el precio por uso para reducir el shock cuando veas el costo de la prenda en la etiqueta.

 

“Desarrolla tu propio estilo”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: “Descubre cuáles son tus mejores looks, aquellos a prueba de todo”, aconseja la diseñadora Nanette Lepore, y luego busca variaciones sobre esa base. ¿Estás perpleja? Imagínate los outfits con los que te sientes más cómoda. O pregúntale a la gente cercana a ti cuál es tu mejor look.  Una vez que has reconocido qué funciona, encuentra diferentes formas de usarlo. “A mí me van bien las chaquetas, de manera que uso diferentes estilos, como las bomber, los sacos de seda o las chamarras de mezclilla con mangas de cuero,” apunta Minkoff. “Siempre que sientas que necesitas convencerte de usar algo, hay una señal de que no debes comprarlo”, concluye Minkoff.  Si tienes dudas en tu clóset, puede ayudarte que te tomes una foto usando el artículo, sugiere Aerin Lauder, la fundadora y directora creativa de la marca de estilo de vida Aerin. “Es mucho más certero que verse en el espejo.”

 

“Todas deberíamos tener una blusa blanca clásica”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Optar por una blusa blanca es mejor que elegir una color marfil. “Sin embargo, debido a que el blanco puede hacer que tus dientes se vean amarillos en comparación, considera usar labiales de colores atrevidos con un matiz azul, como fucsia, para que tus dientes se vean más brillantes”, recomienda Florence Thomas, el director creativo de Thomas Pink. ¿No estás segura de cuál es la mejor camisa para ti? Una blusa con botones y pinzas en la cintura o con costuras de corte de princesa puede crear una forma de reloj de arena en cualquiera. Asegúrate de que las costuras de los hombros empaten con tus hombros y que no se vea jalada ni por delante ni por detrás. “Todo lo demás puede arreglarse”, concluye Thomas.  Para prevenir que las blusas de algodón se decoloren, no las laves en seco. Lávalas con agua y jabón, y plánchalas, al igual que se hace con las camisas de hombre.

 

“Mezcla estampados y patrones”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Usar patrones puede ayudarte a verte como una mujer segura y muy chic, o bien, puede parecer que te vestiste a oscuras. Para lograr lo primero, te pasamos unas cuantas directrices: Quédate con una familia de color similar, y preferentemente usa la misma sombra en el fondo. Algunas mezclas son como comerte una crepa de zarzamora con queso crema, simplemente funcionan. “Los lunares con rayas o flores generalmente se ven bien juntos,” añade Minkoff. Lo mismo ocurre con los estampados de leopardo y los patrones de animales, o con el paisley con cuadros. Combinaciones con estampados o patrones parecidos son una aberración. Por ejemplo, dice Vazquez, la pata de gallo y el tartán son muy similares como para que se vea simpático, y dos estampados a gran escala competirán por el dominio, sin mencionar que le darán a la gente un dolor de cabeza. Dale un toque final al outfit con accesorios neutros. Cuidado: “No añadas otro color a la mezcla.”

 

“La joyería debería acentuar tus características”

¿Cómo lograrlo en la realidad?: Los aretes adecuados pueden favorecer tu rostro. Por ejemplo, los aretes largos harán que tu cara luzca más delgada, si esta es redonda, de acuerdo con la diseñadora de joyería Lizzie Fortunato. Por otro lado, si tienes un rostro alargado, los pendientes cortos y gruesos, como los redondos de gran tamaño, atraerán la atención hacia fuera, de modo que tu cara no se verá tan angosta. Si tienes el busto grande, el collar debe descansar, por lo menos, una pulgada arriba del escote. Las hebras más largas o colgantes se situarán en el cuerpo de una manera extraña y atraerán la atención a todos tus contornos. Finalmente, escoge aretes en colores más claros, como perlas o piedras blancas, para que tu rostro se vea radiante.

 

Con información tomada de: http://www.realsimple.com/beauty-fashion/best-fashion-advice

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